SÃO PAULO – El fenómeno de El Niño está llegando a su fin, pero sus efectos aún se sienten, especialmente en los campos. Ahora, la producción de uva comienza a sentir los efectos de las condiciones climáticas adversas que se presentaron en el segundo semestre de 2015 y parte de este año. En Chile, uno de los mayores productores de uva del mundo, la cosecha 2015/2016 será menor debido a las bajas temperaturas, que dificultaron la floración, y posteriormente a las lluvias, que favorecieron la aparición de enfermedades.
La situación es tan grave que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ya estima una reducción de casi el 13% en las exportaciones de uva chilena. El mismo escenario se repite en Brasil. Solo en Rio Grande do Sul, el mayor productor de uva del país, se estima una cosecha un 57% menor este año. Con la reducción de la producción nacional y siendo Chile el principal exportador de uva a Brasil, el suministro del país se verá comprometido en los próximos meses.
Según el Instituto Brasileño del Vino (Ibravin), se prevé una escasez de vino de mesa y jugo de uva en el mercado a partir de enero de 2017. Este año, según datos preliminares de Ibravin, se cosecharán 302,2 millones de kilos de uva en Rio Grande do Sul, mientras que en 2015 la cosecha alcanzó los 702 millones de kilos. Actualmente, Rio Grande do Sul representa el 90 % de la producción nacional de uva, con alrededor de 15 40 productores y XNUMX XNUMX hectáreas.
Infomoney – 20/06/2016