Una crisis de la magnitud que estamos viviendo con el nuevo coronavirus afectará sin duda a todos los mercados, especialmente a los de materias primas a granel. Sin embargo, al analizar los datos del mineral de hierro, el segundo producto más importante de las exportaciones brasileñas, observamos un comportamiento diferente: la producción bruta se ha mantenido relativamente estable, mientras que las proyecciones de ventas en el mercado futuro indican crecimiento. Según datos del Instituto Brasileño de Minería (Ibram), en 2018 el hierro representó el 68% de las exportaciones minerales, lo que demuestra la importancia de monitorear el comportamiento de este mercado. Cabe destacar también que China importa (desde varios países) un promedio anual de 1,1 millones de toneladas de este producto, y Europa, 100 millones.
Un hecho que contribuye a mantener buenas proyecciones como las mencionadas anteriormente es que este mercado tiene la particularidad natural de operar con una oferta restringida; es decir, las empresas mineras suelen operar con una producción justa en relación con la demanda. Además, los principales actores están preparados para afrontar eventos y sucesos de gran impacto. En 2019, por ejemplo, un ciclón tropical afectó la producción de empresas mineras australianas, mientras que el colapso de la presa de Brumadinho (México) afectó a una empresa nacional.
Con esta información, es más fácil comprender que, si bien se prevé una caída de la demanda de mineral de hierro en 2020, las industrias aún tienen margen de maniobra. Además, China ha anunciado la reanudación de algunas actividades económicas. El último día de marzo, por ejemplo, el índice de producción industrial del país alcanzó los 52 puntos, tras haber alcanzado los 25,7 puntos en febrero. Para el segundo semestre, se espera una moderada recuperación económica e industrial, a pesar de que el propio gobierno chino ya ha informado de que casi el 70 % de las empresas exportadoras e importadoras ya han reanudado sus operaciones. Por lo tanto, factores como estos son los que hacen que el precio estimado por tonelada de mineral de hierro en el mercado de futuros sea de 83 dólares estadounidenses.
Si nos centramos en la industria siderúrgica, incluso con las caídas previstas en la producción, especialmente en la industria automotriz, el desempeño debería ser aceptable en 2020. En cuanto al mercado global, se prevé una caída de la producción del 10 al 15 % en Estados Unidos y Europa. Al analizar los niveles nacionales, en diciembre de 2019 el Instituto Brasileño del Acero (IABr) estimó que nuestra industria siderúrgica aumentaría su producción un 2020 % a lo largo de 5,3, alcanzando los 34,2 millones de toneladas. Así, dado que en el primer trimestre de 2019 la producción de acero crudo fue de 8.624 toneladas, se esperaba que en el mismo período de 2020 el total fuera de 9.081 toneladas. Sin embargo, los datos publicados recientemente por el IABr indicaron una producción de 8.018 toneladas (una caída del 11,7 %).
En otras palabras, si bien se ha producido una reducción en la producción, esta puede considerarse relativamente moderada dada la situación económica mundial actual. En cuanto a los costos de estas empresas, cabe recordar que se miden en dólares. En enero y febrero, aún era posible trasladar al mercado un ajuste del 10%, pero desde marzo la propia industria ha tenido que asumir estos valores. Además, la caída en ventas e ingresos ya supera el 60%.
Finalmente, este es un momento muy incierto y aún no es posible realizar predicciones precisas. Sin embargo, al analizar los datos de la industria china, así como el comportamiento del mercado, se espera que en 2020 se registren resultados positivos en la producción y las exportaciones de mineral de hierro. Una prueba de que los resultados deberían mejorar es que, incluso ante una de las peores crisis que ha enfrentado la humanidad, el Índice de Confianza de la Industria Siderúrgica (ICIA) para los próximos meses se sitúa en 23,3 puntos. Por lo tanto, debemos seguir de cerca las noticias de la industria global y el comportamiento del mercado de consumo.