El economista José Roberto Mendonça de Barros, de MB Associados, advierte a las empresas que están en el ojo de la tormenta que vive Brasil: es “imperativo” reducir costos. Sobre todo porque “la situación económica va a empeorar”, como prevé el título de un reciente artículo publicado por el consultor en el periódico O Estado de S. Paulo.
Para quienes creen que volverán a volar con viento en popa, Mendonça de Barros afirma que, a partir de ahora, además de reducir costes, será necesario evolucionar en dos direcciones: revisar la política de crédito para clientes y proveedores, y gestionar las mejores prácticas. «Es imperativo aumentar la productividad en general», recalca.
Tenemos un desierto que recorrer (que durará al menos hasta finales de 2016) y un futuro que preparar. Digo esto porque es evidente que, desde un punto de vista económico, la organización del crecimiento se dará con al menos dos grandes diferencias respecto al pasado reciente. Solo volveremos al crecimiento si reorganizamos las finanzas públicas más profundamente y si dejamos de imaginar que el Estado será el motor de todas las fuentes de crecimiento del país (lo cual no tiene nada que ver con el Estado mínimo neoliberal y otras tonterías similares), especialmente como empresario e inversor directo. El fracaso de los proyectos de Petrobras (y sus proveedores) y Eletrobras (¡recuerden, el que se convertiría en un actor global!) es elocuente, argumenta José Roberto Mendonça de Barros en su artículo.
fuente: Periódico El Estado de S. Paulo – 23/08/2015