Las cadenas de suministro ya han trascendido las barreras físicas y ahora se extienden por océanos y continentes, con un número cada vez mayor de socios y proveedores involucrados. Como resultado, es probable que el riesgo de fraude en el sector de compras también aumente, sobre todo porque se vuelve más difícil controlar el origen de los productos a medida que se incorporan nuevos proveedores al proceso de compras.
Obviamente, una forma de abordar el mayor riesgo de fraude es mantener un control más riguroso y organizado al recopilar información sobre los socios en todas las etapas de la cadena de suministro. Sin embargo, esto supone un gran desafío, ya que también requiere comprender las normas de compra de todos los países involucrados en la cadena de suministro. En resumen, lo que es legal en un país puede no serlo en otro.
El resultado de estas múltiples normas superpuestas y la falta de un control más preciso es un aumento del número de empresas que se convierten en víctimas de fraudes de compras cada año, según un informe de PwC.
Identificar y eliminar el fraude
Uno de los problemas para identificar el fraude es la perspectiva que tienen las empresas al respecto. No todo fraude es delictivo y requiere necesariamente procedimientos legales. Sin embargo, puede tener un impacto negativo en el negocio, tanto a nivel financiero como en la reputación de la empresa. Por eso es necesario saber exactamente qué sucede en cada etapa de la cadena de suministro e invertir en tecnología que facilite el seguimiento del producto, desde su origen hasta su entrega. Esto es esencial para identificar los problemas en el momento y lugar exactos en que ocurren.
Si bien uno de los objetivos del departamento de compras es proteger el negocio, analizar datos históricos para prevenir riesgos puede requerir mucho tiempo y recursos. Se requiere una monitorización constante para superar estos riesgos. Esto permite a los gerentes de compras tener una visión completa de todos los procesos y etapas de la cadena de suministro y tomar las mejores decisiones.
¿Cómo pueden ayudar los datos?
Muchas empresas de todos los tamaños trabajan con múltiples proveedores, lo que dificulta obtener una visión completa de la cadena de suministro o evaluar los riesgos de hacer negocios con estos proveedores.
A medida que estas cadenas crecen en tamaño y complejidad, la necesidad de un análisis más profundo se vuelve esencial. Y la capacidad de analizar datos en tiempo real puede generar alertas oportunas para que la empresa pueda tomar medidas.
El análisis de datos permite a los profesionales de compras obtener una visión clara de la posición de un proveedor en el mercado, lo cual resulta útil para determinar si conviene mantener el contacto. Comprender cómo operan estas empresas ayuda a reducir el riesgo de futuros problemas. Además, el análisis de datos estructurados y no estructurados también puede reducir los problemas de fraude interno.
Para ello, además de tener acceso a esta información, es necesario contar con profesionales capacitados para extraer estos conocimientos y utilizarlos para combatir el fraude. El análisis por sí solo puede no responder a preguntas como: "¿Es la estructura organizativa vulnerable a las estafas?" o "¿Qué cambios se necesitan para combatir el fraude?", pero puede orientar a los expertos para que implementen los cambios necesarios.
El análisis de datos, combinado con la automatización de procesos, permite una identificación más rápida de posibles fraudes. Habla con nuestros expertos y descubre cómo podemos ayudarte.